HISTORIAL DEL CASO
tutor: HUMBERTO SARMIENTO BERMUDEZ
GRUPO: 403024 - 61
Jovana
López
Oscar
Eduardo Madroñero
Ana Lucia Erazo: código 59.795.157
Delly Jennyth Delgado
Nombre del paciente:
Rebeca Hasbarth.
Edad: 45 años
Estado civil:
Viuda
Mujer que presenta un
aspecto desarreglado y muy descuidado, ha vagado por las calles desde hace 3
años, sin tener un lugar estable donde vivir.
En su historial
pasado se descubre que fue una prestigiosa abogada, su familia era muy
prestante en su ciudad, antes de casarse vivía con sus padres y una hermana.
Al ocurrir esta
desgracia ella acudió donde sus padres, su madre quien permanecía con muchos
problemas y depresiones constantes, no la quiso ayudar. Por otro lado los
padres de su esposo la rechazaron, echándole la culpa de lo sucedido, y es a
partir de este momento en que Rebeca Hasbarth, empieza con su depresión, desesperación
y pobreza, al sentirse sola y abandonada.
DEFINIR EL PROBLEMA
Según los
rasgos y antecedentes de Rebeca, se deduce que tiene un trastorno mental, se
conoce como trastorno mental al síndrome o un patrón de carácter psicológico sujeto a interpretación clínica, repercute
sobre los procedimientos afectivos y cognitivos, dificultad para razonar,
alteraciones del comportamiento , impedimento para comprender la realidad y por
adaptarse a diversas situaciones.
Es un
síndrome o patrón comportamental o psicológico de significación clínica que
aparece asociado al dolor.
Diagnóstico
del Caso:
Perder
a
un
ser
querido
representa
una
transición
vital
que
para
muchas
personas
y familias es
difícil
de
afrontar, máximo
cuando
la
sociedad
occidental
no facilita
los
esquemas
y
los
apoyos
emocionales
e
instrumentales
necesarios
para
llevarla
a
cabo.
Recientes
investigaciones
sobre
el
proceso
de
duelo
revelan
que
el
modelo
sociocultural
que
pauta
una respuesta
inmediata
a
la
pérdida
y
la
posterior
recuperación
presenta
una rigidez
extrema.
Así
patrones
tan
admitidos como
decir
adiós
a
la
persona fallecida
en
un
tiempo
inferior
a
dos
años
y
finalizar
el
proceso
con
una
aceptación
sin
reservas
de
la
pérdida
se
ha convertido
en
metas
que
muchos
individuos
y
familias
tratan
de
alcanzar
sin
éxito
(Ochoa
de
Alda, 2002). La palabra “duelo” proviene del término latino “dolus” que significa dolor.
El manual diagnóstico de los trastornos mentales DSM-IV-TR, en problemas adicionales que pueden ser objeto de atención clínica, incluye el duelo y lo define como la reacción ante la muerte de una persona querida.
Duelo complicado: En algunos casos, el proceso de duelo puede no seguir un curso normal, complicándose y produciéndose alteraciones importantes en la vida de las personas que lo experimentan, lo cual se conoce como duelo complicado, patológico, anormal o traumático. En la actualidad no hay consenso diagnóstico en lo que se refiere a duelo complicado y como consecuencia no está incluido en la clasificación del DSM-IV-TR. No obstante, en los problemas adicionales que pueden ser objeto de atención clínica se señala la presencia de ciertos síntomas que no son característicos de una reacción de duelo “normal” y que pueden ser útiles para realizar un diagnóstico diferencial de duelo patológico y episodio depresivo mayor.
La paciente presenta los siguientes
síntomas:
1. La culpa por las cosas, más
que por las acciones, recibidas o no recibidas por el superviviente en el
momento de morir la persona querida.
2. Pensamientos de muerte más
que voluntad de vivir, con el sentimiento de que el superviviente debería haber
muerto con la persona fallecida.
3. Preocupación mórbida con
sentimiento de inutilidad.
4. Enlentecimiento psicomotor
acusado.
5. Deterioro funcional acusado
y prolongado.
6. Experiencias alucinatorias
distintas de las de escuchar la voz o ver la imagen fugaz de la persona
fallecida.
La tristeza y la
melancolía son dos sentimientos presentes en algún momento de la vida, de todas
las personas, al igual que la alegría y el placer los dos primeros no son en sí
patológicos, pero en algún momento, como lo es en este caso si lo pueden llegar
a ser, ya que Rebeca experimenta sentimientos severos y prolongados de tristeza
que afectan su capacidad para relacionarse con las demás personas, la tristeza
se convierte en una enfermedad o más conocida como depresión.
El duelo es la parte
donde el doliente experimenta dolor, lastima o aflicción constante por la
pérdida de un ser querido. El proceso del duelo se refiere a las secuencia,
manifestaciones de sentimientos que tienen lugar a lo largo del tiempo del
duelo, constituye una respuesta natural a la pérdida de un vínculo, con etapas
de protesta, búsqueda infructuosa, desesperación, aceptación y reorganización.
El duelo presenta
varias etapas: la primera se denomina de Evitación, porque la persona
asumiendo un mecanismo de defensa niega la perdida, se siente una inmensa
tristeza, llanto frecuente y aun no se asume la perdida de la persona, en esta
fase nuestro Yo asimila gradualmente el golpe, puede dorar días, semanas o
meses.
La
segunda etapa es la fase aguda del duelo, es decir ya hemos comprendido que la
persona amada ya no estará a nuestro lado y
se empieza a experimentar el dolor. Es aquí donde aparecen sentimientos
de desinterés por todo lo que nos rodea. Esta fase es difícil, porque empezamos
a desprendernos de la persona que perdimos, también reflexionamos por cosas
pasadas y en muchos casos la culpa aparece por lo que hicimos o dejamos de
hacer, cuando esto es frecuente la culpa empieza a evanecer los recuerdos
buenos y la persona se centra en un sentimiento de profundo dolor.
Por
ultimo tenemos la Resolución del Duelo, donde nos reencontramos con la vida
cotidiana, es decir volvemos a encontrar sentido a las cosas que hacíamos
anteriormente, es donde recordamos a la persona fallecida con nostalgia,
desaparece la profunda tristeza.
Los trastornos disociativos de la identidad, como la fuga o la amnesia dispositiva, actúan a modo de defensa ante acontecimientos traumáticos. Los trastornos disociativos son mecanismos psicológicos de defensa en los que se inhiben del conocimiento consciente recuerdos, sentimientos y percepciones asociados a algunas experiencias muy estresantes, como ciertos desastres o accidentes y, más frecuentemente, a traumas psicológicos vividos durante la infancia.
Los trastornos disociativos
agrupan diversos trastornos, como la amnesia dispositiva, la fuga dispositiva,
el trastorno de identidad disociativo y un conjunto más difuso que la
psiquiatría engloba bajo la denominación de trastorno disociativo sin otros
datos específicos.
Es la incapacidad repentina para recordar
información personal importante, generalmente de contenido estresante o
traumático, que no puede ser explicado mediante el olvido ordinario, el consumo
de drogas o deficiencia orgánica. Las algunas de la memoria que suelen vivir
estas personas pueden abarcar desde pocos minutos hasta horas e incluso días,
incluso han existido casos en la cual está perdida de la memoria ha durado
años, aunque esta última es la menos común.
Este tipo de amnesia se presenta de forma súbita,
generalmente precedido por la vivencia de una situación traumática, por fuertes
sentimientos de culpa o por la incapacidad para hallar una solución a una
problemática.La Amnesia Dispositiva implica una pérdida de la memoria
episódica, aunque no se olvida ninguna habilidad o conocimiento. En lagunas
ocasiones el recuerdo aparece de forma tan abrupta como desapareció en otros
casos, los recuerdos afloran lentamente, mientras que en otras ocasiones se
mantiene esta laguna
Tipos de Amnesia Dispositiva.
- La Amnesia Localizada: La persona no recuerda un periodo de tiempo específico y generalmente asociado al momento traumático o a las horas posteriores del mismo. Es muy común en las víctimas de catástrofes o accidentes violentos.
- La Amnesia Selectiva: La persona recuerda algunos pero no todos los hechos de un periodo de tiempo determinado. Por ejemplo un veterano de guerra, recuerda los momentos más positivos de su estancia al frente, pero no los más traumáticos.
- La Amnesia Generalizada: La persona olvida totalmente su pasado. La Amnesia Sistematizada: La persona pierde la memoria para los recuerdos relacionados con un área específica de su desempeño o relaciones interpersonales. Por ejemplo olvida los hechos relacionados con su familia, su pareja, pero mantiene intacto el resto de los recuerdos.
Causas de la amnesia disociativa
- La amnesia disociativa tiene su origen en ciertas experiencias traumáticas, situaciones de estrés graves o graves conflictos internos.
- Los episodios de amnesia pueden aparecer –generalmente originados en la niñez– por malos tratos o abusos sexuales, así como en situaciones abrumadoras donde la amenaza, lesión o muerte superan la capacidad del individuo a la hora de integrarlas a nivel consciente. Puede tratarse de una violación, una guerra o un desastre natural. Igualmente, situaciones de gran estrés como el abandono, la muerte de un ser querido o la ruina financiera, pueden desembocar en amnesia disociativa
Diagnóstico y tratamiento de la amnesia disociativa
- El primer paso consiste en un examen físico y psiquiátrico. Para descartar las sustancias tóxicas se realizan análisis de sangre y orina. Igualmente, para determinar si el origen se encuentra en un trastorno epiléptico, se efectúa un electroencefalograma. A partir de ahí, las pruebas psicológicas especializadas ayudarán al médico a determinar el origen.
- El tratamiento se basa en la hipnosis o los efectos de determinados fármacos. Se trata de un proceso delicado, ya que el paciente puede evocar hechos perturbadores del pasado. No obstante es necesario recuperar esos recuerdos e integrarlos en la identidad de la persona. A partir de ahí, el tratamiento continuará enfocado hacia la comprensión del trauma y los medios para resolverlo
EVALUACIÓN DEL PROBLEMA
Teniendo en cuenta la historia de Rebeca después de
tener una vida normal y llevadera en un estrato socioeconómico medio y enfrentarse a la perdida de sus seres
queridos, ahora no solo tiene inestabilidad económica sino que también
inestabilidad social y afectiva, quien se siente abruptamente desconcertada al
no poder superar el duelo, pérdida total de su núcleo familiar, cae en profunda
depresión conllevándola a adquirir un trastorno mental, alucinaciones y
sentimiento de culpa profundo. 